Haz parte de este sueño

Soñamos en que juntos podemos mejorar la calidad de vida de los niños con cáncer y de sus familias y a la vez contribuir a salvar nuestro planeta.
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¿CÓMO LO HACEMOS?

En Alianza con Mevecol Uniformes recogemos los uniformes empresariales que han terminado su vida útil y los transformamos en productos llenos de amor para las personas, el hogar y las mascotas.

Estos productos son fabricados por madres cabeza de familia y adultos mayores, el costo de la mano de obra es pagada por Mevecol Uniformes. Los comercializamos y el 100% de los ingresos menos los gastos de envío son destinados a ayudar a las familias de escasos recursos que tienen a sus hijos en tratamientos contra el cáncer. En una etapa inicial, durante el tratamiento, para que puedan pagar la alimentación y el hospedaje si están lejos de sus hogares y los gastos adicionales que el niño requiera y luego cuando los niños han terminado el tratamiento para que puedan estudiar y ser profesionales.

HISTORIA DE OLIVA

Este proyecto comenzó a construirse desde agosto del año 2004, hace 15 años. Y no precisamente con la creación de una marca, sino como la realidad que estaba viviendo nuestro fundador Juan David Vásquez M, un joven de 20 años que fue diagnosticado con Linfoma de Hodgkin estadio IV, este es un tipo de cáncer que se origina en los glóbulos blancos llamados linfocitos. Se encontraba en su etapa final, y cuando fue diagnosticado las esperanzas de vida eran muy pocas, sólo quedaban 2 ó 3 meses; órganos vitales como el corazón y los pulmones se encontraban comprometidos. Con muchas dudas se sometió a un tratamiento bastante fuerte, una mezcla de quimioterapia, radioterapia y dos cirugías, tratamientos que aunque fueron determinantes para superar esta compleja enfermedad generaron un gran deterioro a la calidad de vida durante ese tiempo. Finalmente esta enfermedad silenciosa fue superada en el año 2006, ya todos los tumores habían desaparecido.

JUAN DAVID VASQUEZ M.

“Fueron tres cosas determinantes que me ayudaron a vencer el cáncer. Primero Dios que siempre estuvo a mi lado, me dio la fortaleza para aguantar y la fuerza para seguir adelante, lo segundo fueron los sueños, comencé a soñar y entender por que tenía sentido vivir, desde ese momento hasta hoy cada día me despierto determinado a luchar por esos sueños. Y tercero todas las buenas personas que me acompañaron, familia, amigos, doctores y enfermeras.”

“En cada sesión de Quimioterapia veía a niños que estaban luchando por vivir, que no entendían por qué sentían dolor y malestar con tantos procedimientos y medicamentos, también veía a sus familias llenas de tristezas por sus niños, pero lo más duro que me parecía, era ver a estas personas con tantas necesidades, mientras sus niños estaban enfrentando a esta dura enfermedad, ellos pasaban el día sin poder comer, sin saber dónde iban a dormir, simplemente porque no tenían los recursos para pagar.”

“Siempre he soñado cómo poder ayudarles a estas familias, no solamente económica, si no también lograr darles la seguridad de que sus hijos lo superarán, pero este sueño va más allá, luchar para que estos niños estudien y sean profesionales que puedan hacer grandes cosas por la sociedad, por el planeta y por los niños. También me preocupa el planeta y saber que la industria de uniformes en la que trabajo hace tantos años le causa un gran daño al medio ambiente, miles de uniformes en buen estado con una corta vida útil terminan en vertederos tardando hasta 500 años para degradarse.”

“Hoy di un gran paso, luchar por convertir en realidad el sueño de apoyar a los niños con cáncer y a sus familias,  además poder contribuir a reducir el impacto ambiental que dejan los uniformes desechados,  creando Oliva Mística una marca que gracias a todos será un gran proyecto social y ambiental. Finalmente quiero contarles por qué Oliva Mística, es en memoria de mi tía Oliva Mejía, una persona que siempre amaré y quien me enseñó que de una blusa de uniforme puede salir muchos detalles con amor, para las personas, los hogares y las mascotas. Ella se nos adelantó en el camino en Noviembre del 2016. Estoy seguro que está al lado de Dios, iluminándonos y sembrando en el corazón de todos ustedes este sueño puro.”